
Sábado 2 de febrero, 19:00 horas. Palau de la Música, Barcelona.
Gabriela Montero (piano), Orquesta Sinfónica del Vallés,
Rubén Gimeno (director). Obras de
Copland,
Ginastera,
Montero y
Beethoven.
Este concierto tenía para mí connotaciones muy especiales, El Palau,
El Emperador y
La Divina Gabriela Montero, quien por cosas increíbles para algunos, me lanzó el reto de invitarme si escapaba a Barcelona. No dudé y el sueño se cumplió.
Musicalmente escribiré desde Siana. Hoy en el resto del mundo además de la magia y emoción del momento, reconocer que la música también remueve conciencias, que
Ex Patria (lugano, 2012) de la propia Gabriela, para piano y orquesta, es una denuncia clara por contundencia de la añorada Venezuela actual, que
El Emperador de
Beethoven coronó a
La Divina Emperatriz del piano, y que las improvisaciones sobre el "Cumpleaños Feliz" o las cuatro notas del momento suponen una lección estilística y romántica en tonalidad menor y arte mayor, con
Rachmaninov ya presente en su subconsciente, como no podía ser menos.
La Sinfónica del Vallés con
Rubén Gimeno lució en la
Fanfarria de
Copland, aguantó el tipo con la
Estancia de
Ginastera y rubricó a "La Montero" en la obra por ella compuesta e interpretada (se volcaron) más un
Beethoven exigente que Gabriela hace parecer fácil.
Desde casa ahondaremos pero en la Ciudad Condal la música y Gabriela Montero han derribado barreras, removido conciencias... Y mucho trasero en el asiento con un aire fresco caraqueño desde el puerto de Barcelona.